EL ABUELO SIN ESPÍRITU DE LA NAVIDAD
Escrito por ADRIÁN BRIONES DÍEZ, sábado 30 de noviembre de 2013 , 12:47 hs , en TRABAJOS DE LOS ALUMNOS

En la cima de una alta montaña vivía una familia tan grande que formaba un pueblo. Todos creían en  la Navidad menos el abuelo Tomás que siempre refunfuñaba cuando  llegaba la Navidad. Odiaba a todos y siempre estaba enfadado. Pegaba a sus nietos y  no hacía caso a nadie caso. Un día llegaron unos alpinistas al  pueblo que no tenían ni agua ni comida. Pidieron comida a la familia, pero Tomás se negó y al final se  quedaron sin comer. Por la noche los nietos de Tomás: Pedro, Leo, Roberto, Alex, Alejandro, Marta, Felipe, Francisco, David, Daniel, Iker, Fernando, Eduardo, Sara, Eva, María, Belén, Ana y Juan cogieron un poco de la cena y se lo llevaron. Pasó el  tiempo y los alpinistas volvieron a su pueblo, el valle Powed. Era él día de Noche Buena cuando la familia, menos el abuelo bajaron de la montaña al  pueblo llamado  el valle  Powed. Los alpinistas también  fueron a  comprar. Cuando se encontraron con la  familia de Tomás les dieron las gracias por haberles dado la comida cada día que acampaban. Cuando volvieron el abuelo Tomás había derrumbado el árbol y quitado y pisoteado las luces y los adornos navideños. La familia se enfadó con él. Tomás se tumbó en la cama y ni cenó ni celebró la Noche Buena. La familia se lo pasó muy bien jugando a juegos tradicionales y contando chistes de lo más graciosos. El abuelo no pudo dormir porque hacían mucho ruido. Cuando levantaron Tomás se enfado con ellos. Era Navidad y estaba que se salía d rabia. Tomás tiró toda la comida toda la comida y se fue al corral a pisotear a las gallinas y al gato. Cuando llegó la cena, Tomás rompió la pecera decorada con adornos navideños y se fue a la cama. La familia no celebró la Navidad porque estuvieron limpiando el desastre. Cuando llegó Noche Vieja Tomás se puso malo y no pudo celebrar Noche Vieja. Tomás estuvo muy contento de estar enfermo porque no le gustaba celebrar Noche Vieja. Por la noche Tomás durmió muy bien porque estuvo en el hospital y no había ruido. Cuando vinieron su familia les mandó que se marcharan vociferando a no más poder. Cuando se curó era el día de la Cabalgata de Reyes y sus nietos le pidieron que fuera pero no les hizo caso. Los niños se lo pasaron muy bien y comieron hasta hartarse de chucherías. Al día siguiente los Reyes Magos trajeron los regalos a todos hasta a Tomás que era un libro de buenos modales. Tomás tuvo tanta rabia que arrancó todas las hojas y las echó al fuego. De tanta rabia se desmayó. Cuando se despertó empezó a dar gritos que se oían hasta en el valle Powed. Empezó a decir palabrotas a todo el mundo y al final murió.

 

Yo creo que murió de tanta rabia que tenía, bueno así en el cielo aprendió a ser una buena persona y con muy buenos modales.      

                                   

                                        

Autor:Adrián Briones Diez Fecha:30-11-2013



                                                                        



Agregar comentario
Comentarios
  • Jorge Rodrigo Moreno el sábado 30 de noviembre de 2013, 13:22 hs
    Muy bien, Adrián, con imagen y todo. Si quieres mejorar algo, el próximo día puedes esforzarte en dividir el texto en párrafos.
  • Karina L. el martes 29 de julio de 2025, 15:34 hs

    Incendio en Málaga: Un recordatorio sobre la importancia de la prevención y la seguridad doméstica

    Incendio en Málaga: Un recordatorio sobre la importancia de la prevención y la seguridad doméstica.

     

    El incidente en la calle Barón de Les: la urgencia de contar con medidas de seguridad en casa

    Recientemente, un incendio en un piso de la calle Barón de Les, en pleno centro de Málaga, desató el pánico. Las llamas, que se originaron en el interior de la vivienda, causaron que dos personas, una mujer de 70 años y un hombre de 50, resultaran heridas, aunque su estado no es grave. Ambos fueron atendidos rápidamente por los servicios de emergencia, pero este suceso pone de manifiesto una realidad que no podemos ignorar: la seguridad en casa debe ser una prioridad para todos. En este contexto, comprar extintores y contar con las herramientas adecuadas puede marcar la diferencia entre una tragedia y una mera emergencia.

    Este tipo de situaciones nos recuerda que nunca podemos estar lo suficientemente preparados. El fuego es un enemigo impredecible que, en cuestión de segundos, puede pasar de ser una chispa a una amenaza devastadora. La clave está en la prevención y en contar con los recursos adecuados a mano, como un extintor de incendio, que puede salvar vidas y proteger nuestros bienes.

    ¿Por qué comprar extintores es indispensable en cualquier hogar?

    El extintor de incendio es uno de esos dispositivos esenciales en cualquier hogar, pero que muchos descuidan hasta que es demasiado tarde. Es sorprendente cómo, a pesar de los avances en seguridad, hay personas que aún no compran extintores o no saben cómo utilizarlos correctamente. Este descuido puede ser fatal. Tener a mano un extintor de incendio no solo es una medida de protección, sino también una forma de asegurar la tranquilidad de la familia.

    Un extintor de incendio adecuado puede apagar un fuego pequeño antes de que se propague, evitando consecuencias catastróficas. Ya sea un fuego en la cocina o un cortocircuito en el salón, tener un extintor cerca puede ser la diferencia entre un susto y una tragedia. La facilidad con que se producen los incendios en los hogares hace que esta medida preventiva sea fundamental para proteger lo más valioso: la vida humana.

    Cómo elegir el extintor adecuado para tu hogar

    Al momento de comprar extintores, es importante conocer los diferentes tipos que existen y cuál es el más adecuado para cada tipo de incendio. No todos los extintores de incendio son iguales, y el tipo de fuego que puede originarse en casa determinará el tipo de extintor necesario. Por ejemplo, si el fuego se origina en un aparato eléctrico, lo más adecuado es usar un extintor de CO2, ya que este no deja residuos y es ideal para fuegos eléctricos.

    Por otro lado, los extintores de polvo son útiles para fuegos de tipo A (materiales sólidos como madera y tela), B (líquidos inflamables) y C (gases). Es fundamental que cada hogar cuente con un extintor adecuado al tipo de riesgos que puedan existir en su entorno. Por ejemplo, si tienes una cocina con gas, un extintor de polvo podría ser lo más adecuado, mientras que en un despacho con múltiples aparatos electrónicos se recomienda el uso de un extintor de CO2.

    La importancia del mantenimiento de los extintores

    No basta con comprar extintores; también es imprescindible que estos sean revisados y mantenidos adecuadamente. Un extintor de incendio caducado o defectuoso puede ser inútil en el momento que más se necesite. La recarga de extintores es esencial después de cada uso, y también se deben realizar inspecciones regulares para asegurarse de que el dispositivo sigue en condiciones óptimas.

    Las recomendaciones para el mantenimiento incluyen verificar el nivel de presión, revisar el estado de la válvula y asegurarse de que el extintor no está obstruido. Además, algunos modelos requieren recargas cada cierto tiempo, incluso si no se han utilizado. Revisar el extintor es una tarea sencilla pero fundamental para asegurar su efectividad.

    Empresas de protección pasiva contra el fuego: un paso más allá en la seguridad del hogar

    Si bien comprar extintores es una medida clave de prevención, hay soluciones más avanzadas que pueden complementar este tipo de protección. Las empresas proteccion pasiva contra el fuego ofrecen servicios especializados para proteger viviendas, edificios y otras instalaciones. Estas empresas se encargan de implementar sistemas de protección pasiva que incluyen, entre otros, cortafuegos, puertas resistentes al fuego y aislamiento ignífugo.

    La protección pasiva tiene como objetivo ralentizar la propagación de las llamas, lo que proporciona tiempo suficiente para evacuar y permite una intervención más eficaz de los servicios de emergencia. Además de comprar extintores, es recomendable que los propietarios consideren instalar este tipo de sistemas, especialmente en lugares de alto riesgo como la cocina, el garaje o las habitaciones con instalaciones eléctricas.

    Otros dispositivos de seguridad imprescindibles en el hogar

    El extintor de incendio es solo una parte del plan de seguridad en casa. Existen otros dispositivos y sistemas que pueden ser vitales en caso de incendio:

    • Alarmas de humo y detectores de calor: Son cruciales para detectar un incendio antes de que se convierta en una amenaza grave. Instalar detectores de humo en pasillos, cocinas y dormitorios es esencial.

    • Sistemas automáticos de extinción de incendios: Estos sistemas se activan automáticamente al detectar un fuego, lo que puede ser de gran ayuda en lugares donde la intervención humana es difícil o tardía.

    • Formación en seguridad contra incendios: Saber cómo reaccionar ante un incendio es tan importante como tener los dispositivos adecuados. Enseñar a todos los miembros de la familia cómo utilizar un extintor de incendio, cómo evacuar rápidamente y cómo manejar situaciones de emergencia puede salvar vidas.

    La prevención de incendios, una prioridad en todos los hogares

    El incendio en la calle Barón de Les de Málaga es solo un recordatorio de que nunca podemos dar por sentada la seguridad en casa. La prevención de incendios comienza por comprar extintores adecuados y mantenerlos en buen estado, pero también debe incluir otras medidas de protección como sistemas de protección pasiva contra el fuego, alarmas de humo y una educación adecuada sobre cómo actuar en caso de emergencia.

    La seguridad no es algo que se pueda improvisar, y como hemos visto en el trágico suceso en Málaga, la rapidez en la actuación y la disponibilidad de extintores de incendio son fundamentales. No subestimemos la importancia de estas medidas de seguridad, porque, al final, lo que está en juego es nuestra vida y la de nuestros seres queridos.



  • Ignacio Romero el jueves 22 de enero de 2026, 10:33 hs

    Extinción automática en cocinas: más que cumplimiento, supervivencia empresarial

    En el universo de la hostelería, pocas amenazas son tan constantes y silenciosas como el fuego. La cocina, epicentro de creatividad gastronómica, se convierte también en el núcleo del riesgo. Cada hornillo, freidora y sartén representa no solo el corazón del servicio, sino también un foco potencial de incendio. El calor, la acumulación de grasas y la actividad frenética del día a día transforman cada cocina industrial en un entorno donde un descuido puede derivar en tragedia.

    Por ello, hablar de extinción automática en cocinas no es solo referirse a una obligación normativa. Estamos hablando de una herramienta de supervivencia empresarial, de la protección de vidas, bienes y reputación. Es la diferencia entre un incidente controlable y un desastre que puede cerrar un negocio de forma definitiva. Hoy más que nunca, la importancia real de la protección contra incendios en la actualidad no admite concesiones. En este contexto, un sistema automático de extinción de incendios en cocinas se convierte en una inversión estratégica imprescindible.

    Por qué la extinción automática en cocinas es crucial

    El fuego no espera. Una chispa en una campana extractora, un aceite sobrecalentado o un fallo eléctrico puede propagarse en segundos. En una cocina en plena actividad, el personal no tiene margen para reaccionar. Es en estos instantes cuando un sistema de extinción automática se muestra como un salvavidas tecnológico: detecta el foco del incendio, corta el suministro de gas y libera el agente extintor en menos de diez segundos, todo sin intervención humana.

    Este nivel de reacción inmediata marca la diferencia entre un incidente anecdótico y una catástrofe que paraliza la actividad. Por ello, más allá de la obligatoriedad legal, contar con extinción automática en cocinas es un acto de prudencia y responsabilidad, una manera de proteger lo que tanto cuesta levantar: la cocina, el local, el personal y los sueños del emprendedor.

    Extinción automática: garantía de continuidad y seguridad

    Instalar un sistema automático no es un mero trámite para obtener licencias. Se trata de proteger vidas y asegurar la continuidad del negocio. Las cocinas industriales están expuestas a riesgos múltiples: fuego por grasa acumulada, sobrecalentamiento de freidoras, chispas en campanas extractoras o fallos eléctricos. La rapidez de actuación de un sistema automático evita que estos incidentes se conviertan en catástrofes.

    Además, las aseguradoras valoran la instalación de sistemas certificados. Cada vez es más frecuente que su presencia sea un requisito para emitir pólizas, reducir primas o garantizar indemnizaciones. En otras palabras, un sistema de ete tipo no es un lujo, sino una necesidad estratégica que combina seguridad, legalidad y viabilidad financiera.

    Normativa y obligación: más que un requisito legal

    La legislación española establece que cocinas con potencia térmica superior a 20 kW deben incorporar un sistema certificado de extinción automática. Pero su importancia va más allá del cumplimiento normativo en protección contra incendios. En dark kitchens, locales de reparto o cocinas sin acceso público, el riesgo se intensifica debido a la ausencia de supervisión constante. Cuando alguien detecta humo, a menudo ya es demasiado tarde. La instalación de un sistema automático es tan crucial como disponer de la licencia de actividad: ambos elementos actúan como escudo legal y operativo.

    Componentes que garantizan la efectividad

    Un sistema de extinción automática de calidad se diseña a medida, teniendo en cuenta la distribución de la cocina y los puntos críticos de calor. Los componentes esenciales incluyen:

    • Boquillas direccionales enfocadas en freidoras, fogones y hornos.
    • Sensores térmicos que detectan variaciones críticas de temperatura.
    • Válvulas automáticas que cortan el suministro de gas al primer signo de peligro.
    • Depósitos presurizados con agentes químicos certificados como Wet Chemical.
    • Paneles de control homologados integrados con la alarma general del local.

    Todo el sistema debe contar con certificación UNE EN 16282-7 y documentación técnica completa. La garantía de funcionamiento conforme a la ley asegura que la protección es efectiva cuando más se necesita.

    El coste de no instalarlo

    Omitir un sistema de extinción automática puede tener consecuencias devastadoras:

    • Licencias denegadas por incumplimiento de normativa.
    • Multas administrativas y sanciones económicas.
    • Rechazo de indemnizaciones por aseguradoras.
    • Pérdida total de instalaciones ante un incendio.

    Por unos pocos miles de euros, se puede evitar la ruina. La pregunta clave es: ¿cuánto vale la tranquilidad de saber que tu cocina está protegida frente a la amenaza más impredecible?

    Instalación correcta y mantenimiento

    La instalación comienza con una evaluación técnica personalizada. Luego se diseña un sistema a medida, se colocan boquillas en los puntos críticos, se instalan sensores y válvulas, se conecta el panel de control y se integra todo con la alarma del local. Una vez finalizado, se emite la documentación técnica necesaria para licencias y seguros. El mantenimiento semestral es obligatorio: un sistema sin mantenimiento pierde validez legal, cobertura de seguro y eficiencia real, convirtiéndose en un riesgo potencial.

    Inversión inicial frente a pérdidas futuras

    El coste de un sistema de extinción automática oscila entre 2.500 € y 6.000 €, dependiendo del tamaño y complejidad de la cocina. Una inversión que, comparada con los costes de reconstrucción de un local quemado, indemnizaciones a empleados o pérdida de licencia, resulta mínima. Existen ayudas, subvenciones y fórmulas de financiación para facilitar su instalación. La seguridad no es gasto, es estrategia empresarial.

    Casos reales: aprendizaje por experiencia

    En Sevilla, una cocina de un bar de tapas ardió en segundos por una freidora olvidada. Sin sistema automático, el local cerró seis meses. En contraste, en Madrid, un restaurante con sistema certificado contuvo un incendio en menos de 15 segundos y reabrió al día siguiente. La diferencia entre la catástrofe y la continuidad radica en la prevención tecnológica, no en la suerte.

    Wet Chemical: el agente extintor imprescindible

    El agente Wet Chemical es la solución óptima para incendios de aceites y grasas. Al contacto con el fuego, forma una espuma que lo sofoca de inmediato, evitando la reignición y protegiendo equipos. Es seguro para entornos alimentarios y cumple con todas las normativas europeas, garantizando que personas y equipamiento estén protegidos al mismo tiempo.

    Proteger la cocina es proteger el negocio

    La extinción automática en cocinas no es solo una obligación legal: es un elemento clave de supervivencia empresarial. En un sector competitivo y con riesgos constantes, anticiparse al fuego es proteger vidas, inversión y reputación. Un sistema automático certificado es una barrera contra el caos, una decisión que se toma una vez y que salva vidas y negocios múltiples veces. Hoy más que nunca, protegerse no es opcional: es supervivencia inteligente.