Este proverbio de Antonio Machado quiere decir que…
Más vale hacer las cosas despacio y bien que deprisa y corriendo.
Por ejemplo cuando escribes una redacción, más vale hacerla despacio y pensando en cada palabra. Por el contrario, puedo hacerlo mal y sin pensar y me llevaré una mala nota.
Por ejemplo cuando se hace un resumen hay que pensar en lo que quieres decir en él. Por el contrario si no se piensa y se hace mal lo tendrás que repetir.
Por ejemplo cuando se pinta una pared hay que hacerlo despacio y bien. Por el contrario, si se hace corriendo quedará muy mal y se tendrá que repetir.
Por ejemplo, se hace un dibujo o tiene porque terminarlo el mismo día. Por el contrario si se hace despacio quedará mucho mejor.
Por ejemplo, al hacer un puzzle hay que tener mucha paciencia. Por el contrario si a la mínima que ya no coinciden te cansas de hacerlo, nunca lo conseguirás.
La conclusión que yo saco es que si hacemos todo deprisa y mal, no se podrá conseguir nada. Por el contrario, si lo hacemos bien y despacio estará mucho mejor.
Un incendio registrado en la mañana en la aldea de Parzán, perteneciente al municipio de Bielsa, en la provincia de Huesca, obligó a desalojar a quince personas de un edificio de apartamentos. El fuego se originó en la cubierta del inmueble alrededor de las 09:40 horas y se extendió con rapidez a los apartamentos situados bajo el tejado, debido a que compartían un mismo sistema de aislamiento.
La intervención de los Bomberos de la Diputación de Huesca permitió controlar la situación sobre las 14:30 horas, evitando que las llamas alcanzaran las plantas inferiores. No se registraron heridos y los vecinos afectados fueron realojados de inmediato por el Ayuntamiento, garantizando su seguridad y atención básica.
Los edificios de apartamentos situados en zonas de montaña presentan características constructivas específicas, especialmente en cubiertas y aislamientos térmicos. En este caso, la propagación del fuego estuvo directamente relacionada con un sistema de aislamiento común en los apartamentos superiores. Este tipo de configuraciones, si bien eficaces desde el punto de vista energético, pueden convertirse en un factor de riesgo si no se combinan con medidas preventivas adecuadas frente al fuego.
La bie 25 mm se ha consolidado como un elemento fundamental dentro de los sistemas de protección activa contra incendios en edificios residenciales y de uso colectivo. Este tipo de boca de incendio equipada permite una intervención rápida y eficaz en los primeros momentos de un fuego, especialmente en zonas comunes como rellanos, garajes o pasillos. La correcta instalación y mantenimiento de la bie 25 mm puede marcar la diferencia entre un incendio controlado a tiempo y un siniestro con consecuencias mayores, como el ocurrido en Parzán, donde la rápida actuación profesional evitó daños más graves.
El extintor continúa siendo uno de los dispositivos más relevantes en la lucha inicial contra los incendios en edificios de viviendas. Su presencia estratégica, combinada con una correcta señalización y revisiones periódicas, facilita que cualquier conato pueda ser sofocado antes de que se propague. En situaciones como la vivida en este inmueble de Parzán, disponer de un extintor operativo y accesible en zonas comunes podría contribuir a reducir la velocidad de expansión del fuego, ganando tiempo hasta la llegada de los servicios de emergencia.
Cuando se analizan los extintores Madrid precios, se observa que la inversión en equipos homologados resulta asumible en comparación con los daños materiales y personales que puede ocasionar un incendio. Planificar correctamente el presupuesto destinado a la protección contra incendios, teniendo en cuenta los extintores Madrid precios, permite a comunidades de propietarios y gestores inmobiliarios cumplir la normativa vigente sin comprometer la seguridad. El caso de Parzán refuerza la idea de que la prevención no debe verse como un gasto, sino como una inversión esencial.
El incendio se inició a primera hora de la mañana, momento en el que muchos residentes se encontraban aún en sus viviendas. Tras detectarse humo en la cubierta, se activaron los protocolos de emergencia y se procedió al desalojo preventivo de los vecinos de los apartamentos más afectados. Los Bomberos de la Diputación de Huesca desplegaron efectivos especializados que centraron su intervención en contener las llamas en la zona superior del edificio, evitando que el fuego descendiera a las plantas inferiores. Esta estrategia fue clave para minimizar daños estructurales.
El Ayuntamiento de la localidad actuó con rapidez para garantizar el bienestar de las quince personas desalojadas. Se habilitaron soluciones de alojamiento temporal y se coordinó la atención necesaria para que los vecinos pudieran continuar con su vida cotidiana con las menores molestias posibles. Esta respuesta institucional demuestra la importancia de contar con planes de emergencia locales bien definidos y coordinados con los servicios de extinción de incendios.
Más allá del suceso concreto, este incendio pone de manifiesto la necesidad de reforzar las políticas de prevención en edificios residenciales. Revisiones periódicas de instalaciones eléctricas, sistemas de aislamiento y equipos de protección contra incendios son medidas imprescindibles. La combinación de mantenimiento técnico y concienciación vecinal contribuye a reducir significativamente el riesgo de incendios y a mejorar la capacidad de respuesta ante cualquier emergencia.
La normativa española en materia de seguridad contra incendios establece obligaciones claras para propietarios y comunidades. El cumplimiento de estas disposiciones no solo evita sanciones, sino que protege vidas y bienes. La correcta señalización de vías de evacuación, la instalación de equipos homologados y la formación básica de los residentes son pilares esenciales de una estrategia de seguridad eficaz.
El incendio del edificio de apartamentos en Parzán, afortunadamente sin víctimas, debe entenderse como una llamada de atención sobre la importancia de la prevención y la preparación. La rápida intervención de los bomberos y la actuación coordinada de las autoridades locales evitaron consecuencias mayores. Sin embargo, reforzar la cultura de la seguridad en edificios residenciales sigue siendo una tarea prioritaria que requiere la implicación de administraciones, gestores y ciudadanos.