Miguel de Cervantes Saavedra es el mejor escrito en español de de todos los tiempos.
Nació en Alcalá de Henares el día 29 de septiembre en 1547.
Su padre era cirujano barbero, por eso Miguel de Cervantes descubrió varios lugares de España cuando era pequeño.
A los 24 años participó en la batalla de Lepanto de 1571 en la que le dispararon en el brazo izquierdo. A
Miguel de Cervantes le hicieron esclavo en Argel unos piratas moros.
A Cervantes también le llamaban el manco de Lepanto.
Después de salir de la cárcel volvió a ella porque le acusaron de haber hecho unas cuentas ilegalmente y por eso le encarcelaron.
Miguel de cervantes murió el 23 de Abril de 1606.
En su honor se celebra el día del libro por ser el mejor escritor en nuestra lengua.
ELISA Miguel Rojo
Martes 19 – 11 – 2013.
En un mundo donde lo inmediato arde y lo urgente apremia, hay guardianes silenciosos que no hacen ruido, pero salvan vidas. No piden reconocimiento, no figuran en las portadas, pero son el primer y más eficaz escudo cuando el fuego se desboca. Hablamos de los extintores de CO2, esos cilindros rojos cuya función, aunque simple en apariencia, encierra una precisión quirúrgica capaz de evitar tragedias mayores.
El fuego no siempre avisa. Puede comenzar con un cortocircuito, una chispa traicionera o un descuido imperceptible. Lo que sigue puede ser devastador. En cuestión de segundos, lo que era rutina se convierte en caos. Y ahí es donde entra en juego la importancia de los equipos contra incendios, como los extintores, tanto en viviendas particulares como en espacios laborales o industriales. No es exageración: su presencia marca la diferencia entre un susto y una tragedia.
Cuando hablamos de extintores, no todos son iguales. Los de CO2 tienen una particularidad que los hace insustituibles en muchos entornos: no dejan residuos. Esto los convierte en aliados imprescindibles en lugares donde la limpieza, la tecnología o los equipos electrónicos no pueden verse comprometidos.
¿Sabías que puedes adquirir un extintor de calidad y a buen precio sin salir de casa?
El extintor de CO2 no espuma, no rocía polvo, no moja. Su actuación es limpia, eficaz y rápida. Al liberar dióxido de carbono a presión, desplaza el oxígeno que alimenta el fuego, lo ahoga y lo neutraliza. Es la opción preferida en salas de servidores, laboratorios, cocinas profesionales y entornos industriales donde el polvo o el agua serían un problema añadido.
Su poder reside en el gas comprimido, que al salir se convierte en nieve carbónica. Ese cambio de estado genera un enfriamiento extremo que ayuda a sofocar las llamas sin dejar rastro. Es un extintor que actúa como un espectro helado, eficaz pero invisible tras su actuación.
Para entornos con riesgo eléctrico o presencia de líquidos inflamables, la elección más lógica es un extintor CO2.
Allí donde hay circuitos, servidores, cuadros eléctricos o máquinas de precisión, el polvo no es una opción. Los extintores de CO2 ofrecen una ventaja crucial: no dañan los equipos ni ensucian el entorno. Esto los convierte en la mejor opción para:
Además, en vehículos de transporte profesional, especialmente aquellos que manejan mercancías peligrosas, los extintores de CO2 son obligatorios. No es un capricho normativo, es pura lógica: un incendio en carretera puede ser mortal. Llevar el extintor adecuado salva cargas... y vidas.
Si quieres estar al día con la actualidad y la normativa de protección contra incendios, te recomendamos este blog sobre extintores.
Dentro de su carcasa metálica se almacena dióxido de carbono a altísima presión. Cuando se acciona, el gas se libera en forma de nieve carbónica, provocando un descenso brusco de temperatura que enfría el foco del incendio al mismo tiempo que desplaza el oxígeno. La llama, desprovista de su combustible vital, se apaga en cuestión de segundos.
Este tipo de extintor se utiliza sobre todo para fuegos de clase B (líquidos inflamables) y fuegos eléctricos. Su uso debe realizarse en zonas bien ventiladas, ya que la inhalación de CO2 puede resultar peligrosa en espacios cerrados.
Tener un extintor no es suficiente. Es necesario mantenerlo. Los extintores de CO2 requieren revisiones anuales y retimbres cada cinco años. El control de peso, la comprobación del estado de la boquilla y la verificación de la válvula son tareas que deben realizarse con regularidad. De lo contrario, lo que parece ser un salvavidas puede fallar justo cuando más se necesita.
En España, aún son muchas las viviendas que no cuentan con un extintor. ¿La excusa? “Eso es para empresas”. Nada más lejos de la realidad. Un cortocircuito en la cocina, un enchufe sobrecargado, una vela mal colocada... Las emergencias domésticas no avisan. Tener un extintor de CO2 en casa puede ser la diferencia entre una anécdota y un desastre.
Además, su estética compacta y su limpieza al actuar lo convierten en una opción perfecta para tener en casa sin complicaciones. Ni manchas, ni residuos, ni olores.
El uso de extintores está regulado en España por el Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI). Este establece dónde y cómo deben instalarse, así como su mantenimiento obligatorio. En el caso de los vehículos industriales, llevar un extintor de CO2 es obligatorio por ley. Su incumplimiento puede acarrear sanciones económicas y administrativas.
La elección no debe tomarse a la ligera. No todos los fuegos son iguales, y por tanto, no todos los extintores sirven para lo mismo. El de CO2 es ideal para fuegos eléctricos y líquidos inflamables. No es útil para incendios provocados por materiales sólidos como madera o papel. Ahí se necesita un extintor de agua o polvo.
Pero si buscas precisión, limpieza, eficacia y seguridad en entornos delicados, el extintor de CO2 es tu mejor aliado. Aunque su precio sea ligeramente superior, la inversión se justifica por la fiabilidad y la protección que ofrece.
No hace falta que suene una alarma para saber que hay peligro. A veces basta con mirar hacia la pared y ver que el extintor está ahí, discreto, presente, vigilante. El de CO2 no hace alarde de su poder. Espera, quieto, como un soldado que solo actúa cuando el caos comienza.
No es un adorno. No es un capricho. Es una garantía. Y en un país donde los incendios se cobran vidas cada año, tenerlo a mano es una cuestión de responsabilidad, de prevención... y de sentido común.
En el entorno del catering profesional, cada decisión relacionada con el equipamiento influye directamente en la eficiencia operativa, la seguridad alimentaria y la imagen que una empresa proyecta a sus clientes. Por ello, las mesas de acero inoxidable se posicionan como el elemento esencial que garantiza higiene, durabilidad y rendimiento constante. Su capacidad para soportar un uso intensivo y mantener condiciones sanitarias impecables las convierte en el pilar operativo de cualquier cocina profesional.
A continuación desarrollamos una guía completa que profundiza en las características, ventajas y criterios estratégicos para seleccionar el mobiliario óptimo en un entorno de catering exigente.
Las cocinas dedicadas al catering requieren superficies capaces de soportar cargas pesadas, manipulaciones continuas y procesos de limpieza agresivos sin deterioro con el paso del tiempo. El acero inoxidable destaca por su resistencia estructural, por su superficie no porosa y por su total compatibilidad con los estándares higiénicos más exigentes dentro del sector alimentario.
El crecimiento del sector ha impulsado la necesidad de equipamientos más eficientes y adaptados a distintos flujos de trabajo. Cuando una empresa desea comprar mesa de acero inoxidable, debe considerar aspectos clave como el tipo de servicio que ofrece, el volumen de producción, el espacio disponible y la configuración más adecuada para optimizar la operativa diaria.
Las mesas pueden fabricarse con fondo, sin fondo, con refuerzos adicionales o con medidas personalizadas que se integren perfectamente en cocinas centrales y estaciones de trabajo móviles.
Estas mesas proporcionan una plataforma sólida para preparación, emplatado, ensamblaje de pedidos y organización de procesos que deben mantenerse a ritmos intensos. Su durabilidad a largo plazo las convierte en una inversión con retorno garantizado.
El sector del catering itinerante exige soluciones versátiles que faciliten desplazamientos continuos entre áreas de trabajo, zonas de montaje y puntos de servicio. Por ello, la mesa acero inoxidable con ruedas se ha convertido en una opción indispensable para empresas que requieren movilidad sin renunciar a estabilidad ni resistencia.
Estas mesas cuentan con ruedas industriales bloqueables, permitiendo mover la estructura con total seguridad incluso cargada con utensilios o alimentos. Su diseño ergonómico favorece la organización en eventos, ferias, banquetes o servicios en exteriores. Además, su estructura reforzada garantiza que la movilidad no comprometa la durabilidad ni la capacidad de carga.
Las mesas de acero inoxidable para empresas de catering se fabrican con criterios exclusivos orientados a cumplir funciones críticas dentro de la cadena operativa. Incluyen versiones murales, centrales, con peto sanitario, con fregadero integrado o con diseños especiales para áreas de emplatado intensivo. Cada formato está orientado a aumentar la productividad del equipo, reducir tiempos de limpieza y mejorar la ergonomía de los trabajadores.
La posibilidad de fabricación a medida permite ajustar alturas, anchos y largos en función de la distribución concreta de cada cocina profesional, lo que incrementa la eficiencia en los desplazamientos y reduce tiempos muertos entre procesos.
Estas mesas son las más utilizadas en cocinas profesionales gracias a su versatilidad. Pueden incluir estantes inferiores, reforzadores transversales o superficies ampliadas. Son ideales para la preparación de alimentos, cortes, montaje de bandejas y gestión de pedidos.
Diseñadas para mantener un entorno higiénico sin fisuras, incorporan un panel posterior elevado que evita el contacto con la pared y previene acumulaciones de residuos.
Perfectas para puestos donde se requieren procesos de lavado y desinfección rápida. Pueden incluir senos dobles, escurridores y grifería industrial.
Las murales permiten optimizar espacios reducidos, mientras que las centrales están diseñadas para trabajos colaborativos y para soportar maquinaria pesada en cocinas de alto rendimiento.
Las mesas de acero inoxidable deben cumplir una serie de estándares que garantizan seguridad y durabilidad:
Fabricación en acero inoxidable AISI 304 de calidad alimentaria.
Superficies satinadas con resistencia antihuellas.
Patas tubulares con niveladores regulables.
Bordes doblados y esquinas redondeadas para evitar accidentes.
Soldaduras sanitarias pulidas para impedir acumulación de bacterias.
Estas especificaciones aseguran que el mobiliario mantenga su integridad incluso tras años de uso intensivo.
La ergonomía es fundamental para evitar lesiones y mejorar el rendimiento del personal. Las mesas profesionales suelen fabricarse entre 850 y 900 mm de altura, ajustables según las necesidades del equipo. Un puesto de trabajo correctamente configurado reduce la fatiga, incrementa la precisión en tareas repetitivas y disminuye la rotación laboral.
El acero inoxidable cumple los requerimientos del Reglamento (CE) en materia de higiene alimentaria. No desprende partículas, resiste productos químicos de limpieza y no reacciona con alimentos. Sus superficies continuas sin juntas permiten trabajar con máximas garantías de inocuidad alimentaria.
Para potenciar aún más la organización, las mesas pueden equiparse con:
Cajoneras gastronómicas.
Estantes elevados para utensilios.
Iluminación LED.
Cubos de residuos integrados.
Portacuchillos magnéticos.
La incorporación de estos accesorios optimiza el flujo de trabajo durante servicios de gran demanda.
A pesar de su coste superior frente a mobiliario doméstico, el acero inoxidable ofrece una vida útil de décadas, cero mantenimiento significativo y revaloración en reventa. Su capacidad para evitar sanciones sanitarias y mejorar la imagen profesional lo convierte en una inversión estratégica que se amortiza rápidamente.
Su durabilidad, facilidad de limpieza, compatibilidad sanitaria y ergonomía las distinguen como el mobiliario insustituible para quienes buscan eficiencia, seguridad y rendimiento de alto nivel.