El Mago De Oz y Dorothy
Escrito por Salma Arribas Carrrillo, viernes 21 de febrero de 2014 , 17:18 hs , en TRABAJOS DE LOS ALUMNOS

Dorothy entró en el Salón del Trono. Allí la estaba esperando el Mago de Oz pensativo      e impaciente. La niña entró sigilosa y le dijo al mago:

-Hola Oz. – dijo Dorothy vergonzosamente.

-Hola, he estado pensando mucho sobre tu vuelta a Kansas. – contestó Oz.

-¿Qué me propones?- contestó la niña.

El mago se puso de pie y le contó el plan.

-Te propongo una gran caminata por el desierto en camello. – replicó el mago.

La niña se lo pensó y le contestó:

-Está bien, por llegar a Kansas lo que sea. – dijo.

-Entonces mañana al amanecer emprenderemos hacia allí- dijo el mago.

-¿Pero dónde vas ha conseguir los camellos?- preguntó Dorothy.

-No te preocupes un amigo mío te acompañará y te prestará un camello- afirmó Oz.

-Vale- contestó la niña.

Los dos se fueron a dormir y a la mañana, el amigo de Oz fue a buscar a Dorothy. Cogieron un par de cantimploras con agua, se despidieron de Oz y se fueron. Dorothy era muy habladora y no paraba de hablar con Ares, el amigo de Oz. Por eso a mitad de camino se les acabó el agua y Lor el camello de Dorothy, se lesionó al tropezarse con una piedra. Todo esto les retrasó un día y medio. Más tarde, Lor parecía recuperdo de sus heridas y siguieron su camino. Se toparon con una zona de turismo entre las pirámides y corrieron a por agua. La señora de turismo les saludó y  les acogió con mucho gusto.

Después se despidieron de la señora y comenzaron su viaje. Empezaron a sentir que el viento corría con más fuerza y la vista se les dificultaba. Emplearon una brújula para orientarse porque la arena les tapaba la vista. Siguieron caminando hasta que divisaron cuatro edificios. Se trataba de Kansas. Dorothy estaba encantada de haber llegado a su destino sana y salva. Le devolvió el camello a Ares y se despidió de él muy agradecida. Se fue muy contenta por la solución que le había recomendado Oz.



Agregar comentario
Comentarios
  • Jorge Rodrigo Moreno el lunes 24 de febrero de 2014, 13:10 hs
    Un dibujito no hubiera venido mal. Por lo demás, muy bien escrito. Cada día te superas.