Caperucita Roja
Escrito por Soukaina El Mekaoui Laajoun, lunes 3 de febrero de 2014 , 08:55 hs , en TRABAJOS DE LOS ALUMNOS

Esa mañana el lobo se despertó con dolor de cabeza. Una vocecita chillona cantaba por el bosque hacia la casa de su abuela. El lobo, que ya estaba harto de Caperucita le dijo:

-¿Podrías pasar por el camino largo y así no me molestas?- dijo el lobo.

- Claro, no me cuesta nada. Dijo Caperucita.

El lobo fue a acostarse de nuevo pero volvió a aparecer Caperucita por aquel camino, cada vez que pasaba gritaba más y más fuerte.

El lobo estaba histérico, así que fue a la casa de la abuela para hablar con ella. Cuando llegó se puso a hablar con ella sobre los gritos de su nieta. La abuelita le dijo:

-¡Qué te importa lo que haga mi nieta! ¡Lobo desesperado! – le respondió.

El lobo con cara de pocos amigos se zampó a la abuelita de un solo bocado. Pero, de repente llegó Caperucita y el lobo se disfrazó y Caperucita le preguntó:

-Abuelita, ya te he traído la Nocilla que tanto te gusta.-

-Déjala encima de la mesa.- Dijo el lobo.

-Oye, ¿porqué molestas al lobo?- Le preguntó a Caperucita.

-Porque me gusta mucho y sobre todo porque me lo dijiste tú. ¿No te acuerdas?

-No, no me acordaba, hija, ya sabes que se me olvida todo. Suspiró el lobo.

-Bueno, me voy. Adiós abuelita.

-Adiós, adiós. Suspiró el lobo, se cambió de ropa pero se quedó dormido en la cama de la abuelita.

No se dió cuenta y fueron, la madre y la hija, a visitar a su abuela. El lobo se despertó y la madre y la hija se asustaron.

-Le dije a vuestra abuelita que Caperucita se callara y no me hizo caso así que pagó las consecuencias.

-¡Cómo te atreves lobo desgraciado!-Dijo la madre.

Caperucita aprovechó para dormir al lobo y sacar a la abuelita de su estómago. Al final fue la policía y se lo llevaron dormido.

 



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