EL C.R.I.E.B =)
Escrito por SANDRA OBREGÓN VALDIVIELSO, domingo 31 de mayo de 2015 , 14:59 hs , en TRABAJOS DE LOS ALUMNOS

 

El lunes sobre las diez llegó el autobús para recogernos. Todos estábamos súper nerviosos. El viaje fue pesado, pero valió la pena.

Cuando llegamos al centro, los monitores nos explicaron las normas que debíamos cumplir. Más tarde subimos a las habitaciones para hacer la cama, instalarnos e ir al baño.

Ya por la tarde fuimos al cine. Vimos la película de los vengadores. Nos lo pasamos genial. Aunque Alejandra, Celia, Leti y yo nos pusimos nerviosísimas en la parte de acción de la película.

También hicimos muchísimas actividades con las que aprendimos mucho. Además hicimos muchísimos amigos de Villagonzalo.

El miércoles fuimos a la bolera. En la mesa que yo estaba también estaban Celia, Alejandra, Leticia y Elisa. ¡Leti nos ganó a todas!

El jueves temprano cogimos las cosas de la piscina, y nos fuimos al gimnasio: be up. Allí realizamos distintas actividades de entrenamiento, las chicas nos dirigimos a los vestuarios para cambiarnos.

Cuando llegamos a la piscina nos dividieron en Facundos y Anicetos. A mi equipo los Anicetos nos tocó jugar al waterpolo. Después de largo tiempo jugando pasamos a la piscina pequeña donde realizamos acuagym. Se trataba de bailar y hacer ejercicio en el agua.

En las habitaciones no se podía gritar y por eso no hablábamos casi nada. Mi habitación la uno, era la más pequeña. En ella dormíamos seis chicas: Nava, Emma, Lucía, Alejandra, Gisela y yo. Emma  tenía un problema en la rodilla y por eso la teníamos que ayudar a hacer todo.

El jueves que fue un día muy largo también tuvimos que aprendernos la coreografía de grease. Por la noche nos preparamos para la fiesta chatuna.

El viernes ansiábamos el regreso. Pero también queríamos quedarnos. Antes de irnos hicimos el taller de educación vial. Jesús Sevilla se montó en un kart y nos enseñó a realizar el recorrido que debíamos hacer.

Mi conclusión es que me lo pase fenomenal e hice muchísimos amigos. El c.r.i.e.b es un sitio fantástico en el que se aprende mucho.

CURSO 2014 2015

 

                                                 



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Comentarios
  • Ale Vera el lunes 21 de septiembre de 2026, 09:13 hs

    ¿Cómo prolongar la vida útil de tu campana extractora industrial? Regulador de tensión y mantenimiento

    En una cocina profesional, una campana extractora industrial trabaja muchas horas, soporta temperaturas elevadas y está expuesta de forma permanente a vapores, partículas y grasas. No es, por tanto, un elemento secundario. De su funcionamiento dependen la calidad del ambiente de trabajo, la eficiencia de la extracción y buena parte de la seguridad de la instalación.

    Pero mantener una campana en buenas condiciones no consiste únicamente en limpiarla cuando acumula suciedad. Su durabilidad depende de un conjunto de factores: limpieza periódica, revisión de motores, estado de los conductos, correcta instalación, control de vibraciones y estabilidad del suministro eléctrico. Entre todos ellos, la protección frente a las variaciones de tensión merece una atención especial.

    Además, cuando hablamos de cocinas profesionales debemos tener presente la importancia real del mobiliario de hostelería de acero inoxidable. Las superficies, mesas, elementos de trabajo y estructuras fabricadas en acero inoxidable ofrecen resistencia, higiene y facilidad de mantenimiento, características especialmente importantes en espacios sometidos a calor, humedad, grasa y limpieza constante. Una cocina profesional eficiente debe entenderse como un conjunto en el que extracción, equipamiento y mobiliario trabajan de manera coordinada.

    En este contexto, contar con una campana extractora industrial correctamente dimensionada y mantenida permite evitar que pequeñas deficiencias terminen convirtiéndose en averías costosas.

    ¿Qué factores reducen la vida útil de una campana extractora industrial?

    La duración de una instalación de extracción no está determinada únicamente por la calidad de fabricación. Las condiciones reales de trabajo tienen una influencia decisiva. Una campana extractora industrial que funciona durante muchas horas todos los días necesitará una estrategia de mantenimiento diferente de otra utilizada ocasionalmente.

    Uno de los principales problemas es la acumulación de grasa en filtros, turbinas y conductos. Cuando estos elementos se saturan, el sistema encuentra una mayor resistencia al paso del aire. El motor debe trabajar más para conseguir el caudal necesario y aumenta tanto su esfuerzo mecánico como su consumo eléctrico.

    También influyen las vibraciones, una instalación deficiente, los conductos con demasiados cambios de dirección, el dimensionamiento incorrecto del caudal y las fluctuaciones eléctricas. Ignorar cualquiera de estos factores puede acelerar el desgaste de componentes que, en condiciones normales, podrían permanecer operativos durante mucho más tiempo.

    La limpieza de filtros y conductos es fundamental

    Los filtros metálicos son la primera barrera frente a la grasa generada durante la cocción. Su función pierde eficacia cuando permanecen saturados durante demasiado tiempo. Por eso debemos establecer una frecuencia de limpieza relacionada con la intensidad de uso de la cocina.

    En establecimientos con actividad elevada puede ser necesario limpiar los filtros semanalmente o incluso con mayor frecuencia. Los conductos y otros elementos internos requieren igualmente revisiones periódicas, especialmente cuando existe una producción elevada de grasas y vapores.

    Una instalación limpia trabaja con menor resistencia y permite que el motor mantenga el rendimiento previsto sin asumir esfuerzos innecesarios. Además, controlar la acumulación de grasa contribuye a reducir uno de los riesgos más importantes asociados a los sistemas de extracción en cocinas profesionales.

    Regulador de tensión: una protección para el motor y la instalación eléctrica

    El mantenimiento mecánico no es suficiente si descuidamos la alimentación eléctrica. Los motores de extracción y los elementos de control necesitan recibir una alimentación compatible con sus características de funcionamiento. Las variaciones de tensión, los picos eléctricos o determinadas anomalías de la red pueden someter a los componentes a un esfuerzo adicional.

    Por este motivo, la instalación de un regulador de tensión puede convertirse en una medida preventiva de interés cuando las características de la instalación lo hacen necesario. Su función consiste en mantener la tensión dentro de unos parámetros adecuados, reduciendo el impacto de determinadas fluctuaciones sobre los equipos conectados.

    La elección del dispositivo debe realizarse teniendo en cuenta la potencia del motor, el tipo de alimentación y las características reales de la instalación. No todos los reguladores sirven para todas las campanas extractoras industriales, por lo que la protección eléctrica debe estudiarse antes de instalar cualquier dispositivo.

    Cuando diseñamos o renovamos una cocina profesional, también debemos integrar la extracción dentro de una planificación global. Las campanas extractoras industriales deben guardar relación con los equipos de cocción, el volumen del local, el caudal requerido y la configuración de los conductos.

    ¿Cómo diseñar una cocina profesional para reducir el desgaste de la extracción?

    La vida útil de una campana empieza a condicionarse desde el momento de su instalación. Una extracción sobredimensionada puede generar consumos innecesarios, mientras que una instalación insuficiente obligará al sistema a trabajar en condiciones poco favorables.

    Por eso, antes de elegir los equipos conviene analizar la distribución de la cocina, la potencia térmica instalada, el tipo de cocción y la cantidad de vapores y grasas generados. También debemos prestar atención al recorrido de los conductos: cuantos más obstáculos y cambios de dirección existan, mayores serán las pérdidas de carga que tendrá que superar el sistema.

    Una correcta planificación de cómo diseñar una cocina de restaurante permite coordinar extracción, maquinaria, circulación del aire y zonas de trabajo desde el principio, evitando modificaciones posteriores que puedan perjudicar el rendimiento de la instalación.

    Revisión periódica del motor y del sistema eléctrico

    El motor es uno de los componentes que más atención requiere. Los ruidos extraños, vibraciones nuevas, calentamientos excesivos o cambios en el comportamiento habitual de la campana pueden indicar que existe una anomalía que conviene investigar.

    Durante las revisiones debemos comprobar las conexiones eléctricas, los bornes, los sistemas de control, el estado de los soportes y las condiciones de funcionamiento del motor. También resulta recomendable observar cualquier variación significativa respecto al comportamiento habitual del equipo.

    Detectar una anomalía cuando todavía es pequeña permite intervenir antes de que afecte a otros componentes. En cambio, mantener una instalación funcionando durante meses con un ruido, una vibración o un calentamiento anormal puede convertir una incidencia relativamente sencilla en una reparación de mayor alcance.

    Controlar las vibraciones también prolonga la vida útil

    Las vibraciones continuadas tienen efectos acumulativos. Pueden aflojar fijaciones, deteriorar soportes y transmitir esfuerzos a diferentes partes de la instalación. Por eso debemos revisar periódicamente los anclajes y comprobar que la estructura mantiene su estabilidad.

    Un funcionamiento especialmente ruidoso tampoco debería considerarse normal por el simple hecho de que se trate de una instalación industrial. Los cambios respecto al comportamiento habitual son una señal que merece ser revisada.

    El caudal de extracción debe estar correctamente dimensionado

    Una campana puede encontrarse en perfecto estado y, aun así, ofrecer un rendimiento deficiente si el sistema no está correctamente dimensionado. El caudal necesario dependerá de factores como el volumen de la cocina, la potencia de los equipos de cocción, el tipo de alimentos preparados y la cantidad de humo, vapor y grasa producida.

    Cuando el sistema está mal ajustado, el motor puede verse obligado a trabajar más tiempo o con una exigencia superior a la prevista. Por ello, cualquier ampliación de la cocina debe ir acompañada de una revisión del sistema de extracción. Incorporar nuevos equipos de cocción sin comprobar si la instalación existente puede asumirlos es un error frecuente.

    Errores que pueden acortar la vida de una campana industrial

    Hay determinadas prácticas que conviene evitar si queremos conservar la instalación durante más tiempo:

    • Retrasar la limpieza de los filtros hasta que estén completamente saturados.
    • Ignorar ruidos, vibraciones o temperaturas anormales.
    • Descuidar la limpieza de conductos y componentes internos.
    • Modificar la cocina sin revisar las necesidades de extracción.
    • Instalar protecciones eléctricas sin estudiar previamente las características del equipo.
    • Prescindir de revisiones profesionales en instalaciones de uso intensivo.
    • Utilizar una campana sin comprobar que su capacidad de extracción corresponde con las necesidades reales del establecimiento.

    La suma de pequeños descuidos termina afectando al rendimiento. Una campana no suele deteriorarse de un día para otro: normalmente el desgaste es progresivo y empieza mucho antes de que aparezca una avería evidente.

    Cómo elegir correctamente un regulador de tensión

    No debemos elegir un regulador únicamente por su precio o por su apariencia. Antes hay que conocer las características eléctricas del equipo que queremos proteger. Entre los aspectos que debemos valorar se encuentran la potencia nominal del motor, tipo de alimentación, consumo máximo y condiciones de la red eléctrica.

    También es importante determinar si la instalación funciona con alimentación monofásica o trifásica y qué equipos estarán conectados al sistema. Una protección mal dimensionada no garantiza el resultado esperado y puede generar una falsa sensación de seguridad.

    Cuando existen dudas sobre las condiciones eléctricas de una cocina profesional, la solución adecuada pasa por realizar una comprobación técnica antes de seleccionar el dispositivo de protección.

    Plan de mantenimiento para prolongar la vida útil

    La mejor estrategia es establecer un programa preventivo y no esperar a que aparezca una avería. Este programa debe contemplar la limpieza, las inspecciones y la comprobación del sistema eléctrico.

    • Limpieza frecuente de filtros adaptada al nivel de utilización.
    • Inspección periódica de conductos, turbinas y plenum.
    • Comprobación del motor y sus conexiones.
    • Revisión de fijaciones y posibles vibraciones.
    • Control del rendimiento y del caudal de extracción.
    • Verificación de las condiciones de alimentación eléctrica.
    • Revisión del regulador de tensión cuando forme parte de la instalación.

    Conviene además documentar las intervenciones realizadas. Registrar las limpiezas, revisiones y anomalías detectadas facilita conocer la evolución del equipo y permite anticiparse a problemas recurrentes.

    Una campana bien mantenida es una inversión, no un gasto

    El mantenimiento preventivo tiene una consecuencia económica evidente: ayuda a reducir las averías inesperadas y evita sustituir componentes antes de tiempo. A ello se suma un funcionamiento más estable y la posibilidad de detectar pérdidas de rendimiento antes de que repercutan de forma importante sobre la actividad.

    La cuestión, por tanto, no consiste simplemente en preguntarnos cuánto cuesta mantener una campana extractora. También debemos considerar cuánto puede costar una parada inesperada de una cocina profesional, una reparación urgente o la sustitución prematura de un motor.

    La misma lógica explica la importancia del mobiliario de hostelería de acero inoxidable. En una cocina sometida diariamente a humedad, calor, productos de limpieza y uso intensivo, elegir materiales resistentes y fáciles de higienizar forma parte de una estrategia global de durabilidad. La campana, el mobiliario y los equipos deben responder a unas condiciones de trabajo exigentes.

    Mantenimiento, estabilidad eléctrica y diseño adecuado

    Prolongar la vida útil de una campana extractora industrial exige actuar antes de que aparezca la avería. La limpieza de filtros y conductos, la revisión del motor, el control de vibraciones, el dimensionamiento adecuado del caudal y la supervisión de la instalación eléctrica forman parte de una misma estrategia.

    El regulador de tensión puede aportar una protección adicional cuando las condiciones de la instalación justifican su utilización, pero debe seleccionarse de acuerdo con las características reales del equipo y de la red. No sustituye al mantenimiento ni corrige una instalación de extracción mal diseñada.

    En una cocina profesional, la durabilidad comienza con una planificación correcta y continúa con un mantenimiento constante. Apostar por una extracción adecuada, proteger sus componentes y utilizar mobiliario de hostelería de acero inoxidable resistente y fácil de mantener permite construir un espacio de trabajo preparado para soportar durante años las exigencias de la actividad hostelera.